Mucho se ha hablado sobre las consecuencias del TDA Tanto a nivel personal como familiar, e incluso sobre las consecuencias en su vida adulta.
El Trastorno de Déficit de Atención
A pesar de ello, se sigue sin tener una idea clara sobre las causas de este trastorno y de cómo tratarlo eficazmente.
Es cierto que existen medicamentos que son capaces de «controlar» los síntomas del TDA, pero la supresión de los mismos conlleva la reaparición de los síntomas.
Por tanto, esta «solución» conlleva que la persona esté medicada durante toda la vida.
Algunos autores han señalado a la familia como el origen o mantenimiento de una situación que facilita el TDA, e incluso se han propuesto modelos familiares para el tratamiento del mismo, pero ¿Cuál es el papel de la madre en el TDA?
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Ser Madre de un hijo con TDA
Esto es lo que ha tratado de averiguarse con una investigación desde el Department of Psychology, School of Educational Studies, Universiti Sains Malaysia (Malasia) junto con el Department of Psychology y el Department of Clinical Psychology, Faculty of Psychology, Islamic Azad University (Iran) cuyos resultados se acaban de publicar en la revista científica Zahedan Journal of Research in Medical Sciences.
En el estudio participaron 30 madres con hijos diagnosticados con TDA Con edades comprendidas entre los 8 a 11 años.
Se separó a las participantes en dos grupos, la mitad de las cuales recibirían un entrenamiento para el tratamiento del TDA y la otra mitad no, actuando como grupo control.
Todas ellas pasaron por un cuestionario estandarizado de evaluación de la autoestima a través del Coppersmith self-esteem questionnaire.
El entrenamiento se realizó en nueve sesiones, cada una de ellas estructurada para la formación de la madre en un determinado aspecto del pequeño con TDA, enseñando a establecer objetivos, empelar adecuadamente las recompensas y los castigos, así como a gestionar los problemas presentes y futuros.
Se encontró un aumento significativo en los niveles de autoestima de las madres que recibieron el curso de formación, a la vez que se observó una reducción del nivel de ansiedad de los menores.
“Los profesionales deberían valorar la importancia de AULA en el diagnóstico del TDAH” Https://t.co/7tsgZZvy6r vía @aulatdah — TEA Ediciones (@TEAEdiciones) 1 de julio de 2016
Papel de la Madre de un hijo con Trastorno de Déficit de Atención
Una de las limitaciones del estudio está en el escaso seguimiento de los resultados, lo que impide conocer si estos se mantienen en el tiempo o son algo pasajero.
A pesar de lo anterior, hay que destacar los beneficios de la formación por parte de la madre, como principal agente socializador, y los efectos positivos sobre los niveles de ansiedad del menor.
Hay que tener en cuenta que mayores niveles de ansiedad, peor va a ser el comportamiento que exhiba el menor con TDA, de ahí la importancia de tener un ambiente familiar en unas condiciones adecuadas para la convivencia.
Igualmente destacar el papel activo de la madre, en el cuidado de su hijo, y en este caso en el tratamiento del TDA, para lo cual debe previamente formarse adecuadamente para poder ofrecer una atención de calidad a su hijo.
Cuando pensamos en el tratamiento del TDA lo hacemos principalmente en la psicofarmacología o en la psicoterapia.
TDA y la adolescencia
Es cierto que en los últimos años ha crecido el número de «voces» que abogan por una mayor intervención psicoterapéutica, como forma de intervenir sin perder la psicofarmacología.
Además, son muchas las «voces» en contra de un tratamiento farmacológico para toda la vida, como es la solución actual para el TDA.
En la medida en que se mejore con la intervención terapéutica en las distintas áreas que precisa el menor, menor será la cantidad de fármaco administrado.
Sabiendo que, si no se realiza ningún tipo de intervención, el TDA va a tener importantes consecuencias en la vida del adulto, lo que va a influir tanto en su desempeño, ya sea académico o laboral, como en sus relaciones íntimas y de pareja.
En todo este proceso, los padres suelen «sufrir» tanto o más que el pequeño con TDA, ya que muchas veces se ven incapaces de ayudar a su pequeño, más allá de darle el medicamento pertinente o de llevarle a la consulta del especialista, ¿Qué papel tienen los padres en el TDA?
https://youtu.be/SczgKn0HuFk
Vídeo Recomendado: Conferencia Adolescentes, TDAH y Adicciones con Sonia Cervantes (1a parte)
La intervención en el pequeño con TDA
Esto es lo que trata de averiguarse con una investigación realizada desde la Nova Southeastern University, junto con la University of Tennessee Health Science Center y la Florida International University (EE.UU.) cuyos resultados acaban de ser publicados en la revista científica Journal of Consulting and Clinical Psychology.
En el estudio ha participado ciento veintiocho adolescentes con edades comprendidas entre los 11 a 15 años, todos ellos diagnosticados con TADH según los criterios del DSM-IV
Los participantes se separaron en dos grupos, el primero recibiría un entrenamiento específico y el segundo serviría como grupo control.
A todos se les evaluó antes y después sobre su desempeño en la escala estandarizada Disruptive Behavior Disorder Rating Scale, la motivación por las sesiones de trabajo a través del Motivational Interviewing Treatment Integrity, el nivel de conflictividad intrafamiliar a través del Conflict Behavior Questionnaire—20 (CBQ-20), el nivel de estrés generado por el menor a través del Caregiver Strain Questionnaire (CSQ), la frecuencia de la supervisión parental mediante el Parent Academic Management Scale (PAMS).
En el grupo de experimental se realizó una intervención con terapia de familia durante cincuenta minutos a la semana, en un total de cuatro meses, donde se trabajaba con los padres explicando y formando sobre cómo relacionarse con el menor, en qué áreas podían intervenir ellos y cómo hacerlo eficazmente.
Igualmente se establecía un plan de trabajo para esa semana, la cual era revisada en la sesión siguiente para comprobar si se habían logrado los objetivos planteados o no.
Los resultados muestran diferencias una gran adhesión al tratamiento de los adolescentes con TDA, con mejora en el desempeño en algunas tareas, con una reducción del estrés intrafamiliar.
A destacar del estudio que haya puesto el punto de mira en la familia como agente de cambio, y como algo pasivo que ve impotente la evolución de uno de sus miembros con TDA.
Igualmente, señalar que una evaluación posterior de seis meses mostró como se recuperaban los niveles anteriores, ya que se había abandonado cualquier indicación realizada.
A pesar de lo anterior hay que «educar» a la familiar, primero para saber qué le pasa al pequeño, y luego para aprender a tratarlo de forma que pueda ser beneficioso para este.
Siendo esta intervención a “largo plazo”, no pudiéndose abandonar cuando se empiezan a observar los primeros efectos positivos en el adolescente con TDA.
El papel de la genética en el TDA
Contribución de la Experta Mabel Velandia Ramos, AUDIOLOGIST MINTIC- TELEMEDICIN
Los avances en la comprensiòn del diagnòstico del TDAH, se relacionan directamente con el conocimiento adquirido en la ùltima dècada, sobre los factores genèticos implicados. Sus caracteristicas genèticas son bastante complejas.
Es un transtorno multifactorial que abarca la genètica conductual y molecular, factores biològicos adquiridos, la neuroanatomìa, bioquìmica cerebral, neurofisiologìa, y el entorno psicosocial.
Los genes asociados que codifican para los transmisores y receptores de la dopamina y el gen transportador de la noradrenalina son causantes de su expresiòn. Hay heterogeneidad genètica en el gen DRD4, DRD5, que codifican el receptor y transportador de la dopamina
Si pensamos en el T.D.A. lo hacemos en problemas atencionales, por lo que la intervención parece clara, lograr una mayor atención.
El TDA
El Trastorno por Déficit de Atención (T.D.A.) puede presentarse con problemas hiperactividad (T.D.A.H.) o sin ella, por lo que la característica principal no es tanto las “molestias” que puedan causar por no “estarse quieto” tanto en clase como en casa, si no la falta de atención.
En ocasiones puede ser “fácil” confundir ambos síntomas, pensando que, si uno no se está quieto, difícilmente puede atender, priorizando así el tratamiento en aquello que se entiende más urgente, como es el control personal; con la idea de, si consigo que esté sentado y callado durante cinco minutos, al menos algo va a aprender.
En cambio, si la concepción es que estos pequeños sufren problemas atencionales, y que son incapaces de una atención sostenida sobre una sola fuente de estimulación durante demasiado tiempo, el permanecer “parado” en un sitio no va a hacer que por sí vaya a atender lo que explica el profesor y aprender, ya que rápidamente se pondrá a “pensar en las musarañas” y seguirá sin prestar atención. Es por ello que a la hora de priorizar la intervención en el caso del T.D.A. se debe de hacer en el aspecto atencional.
Hay que tener en cuenta que las consecuencias del TDA no se circunscribe a la infancia, sino que estas dejan “secuelas” para la vida adulta interfiriendo en el normal desarrollo y la calidad de vida de la persona, de ahí la importancia de realizar un diagnóstico adecuado para establecer así su tratamiento.
Con respecto al tratamiento este normalmente ha ido asociada a la administración de psicofármacos unido a la terapia psicológica, al respecto han surgido algunas técnicas para lograr focalizar la atención y fortalecer el mayor tiempo posible dicha atención, como el caso del Mindfulness que se ha visto efectivo en el tratamiento del dolor, la ansiedad e incluso la depresión, pero ¿Es efectiva el Mindfulness en el TDA?
https://youtu.be/nbkFyV_Cgfc
Vídeo Recomendado: Déficit de Atención del Adulto, Mindfulness para regular las emociones y la impulsividad.
Mindfulness y TDA
Esto es lo que se ha tratado de averiguar desde la University of Windsor (Canadá) cuyos resultados han sido publicados en la revista científica Journal of Attention Disorders.
En este caso se trata de un análisis bibliográfico, por lo que no existen pacientes a analizar, únicamente resultados presentados en publicaciones científicas y recogidos en las bases de datos más importantes en esta área como PsycINFO, PubMed o Google Scholar.
Se analizaron diez estudios sobre los efectos de la aplicación del Mindfulness en pequeños con T.D.A. y nueve con T.D.A.H.
Los resultados informan que en ambos casos existe una reducción significativa de la sintomatología asociada al TDA, siendo esta mayor en los casos de TDA frente a TDAH.
https://youtu.be/mH-zVj5OsAE
Vídeo Recomendado: Mindfulness y TDAH. Marvin Belzer, PhD. (UCLA)
Aplicación del Mindfulness en el ámbito del TDAH
Hay que tener en cuenta que no se trata de un estudio clínico propiamente dicho si no de un análisis bibliográfico, por lo que sería conveniente realizar investigación al respecto donde se incluyesen tres grupos, pequeños con TDA, con TDAH y sin diagnóstico de TDA (grupo control). De esta forma podría concluir al respecto.
Igualmente hay estudios que señalan una eficacia desigual dependiendo de la edad de los practicantes del Mindfulness, por lo que para conocer si esta variable también afecta en el caso del TDA se debería diseñar una investigación que comparase la eficacia de este tratamiento en adultos con TDA frente a niños con TDA.
Si los resultados de los diseños anteriores resultan igualmente significativos, se puede afirmar que la aplicación de la técnica Mindfulness es útil para la aplicación en el caso del TDA, con lo que mejora su capacidad atención, y, por ende, favorece su desarrollo, a la vez que reduce otra sintomatología.
Aspectos positivos que quedan reducidos cuando además el TDA se presenta con hiperactividad, en estos casos se tendría que analizar si con una intervención conjunta empleando Mindfulness y técnicas de corte cognitivo-conductuales son la más indicadas y efectivas en estos casos.
Un último comentario es con respecto al orden de la intervención, en ocasiones se confunde el diagnóstico del T.D.A. con otros de similares características, sobre todo cuando el T.D.A. tiene hiperactividad asociada. Tal es el caso de los trastornos del comportamiento con inicio en la infancia o la adolescencia, como los trastornos hipercinéticos o los trastornos disociales recogidos en el CIE-10.
En tales casos, se trata de un problema previo de diagnóstico, por lo que la intervención no se debe de centrar en la aplicación de técnicas para el manejar de la atención como la anteriormente presentada, si no en los problemas conductuales mostrados por los pequeños.
A media que uno va creciendo suele ir dejando atrás algunas psicopatología y trastornos de la infancia, pero ¿Qué consecuencias tiene el TDA en adultos?.
TDA en adultos
Cuando a una madre le dan el diagnóstico sobre que su hijo sufre Trastorno por Déficit de Atención (TDA) lo último que piensa en en cómo esto va a afectar en su vida adulta, preocupada más bien por el futuro inmediato en clase, ¿Qué va a pasar ahora?, ¿Qué tratarmiento tiene que seguir?, ¿Va a poder continuar en la misma escuela?,…
Son muchas las cuestiones que se plantea, sin llegar a ser consciente de que se trata de un trastorno crónico, es decir, que no tiene «cura», y que va a ir acompañando al pequeño desde la infancia, la adolescencia, la edad madura, la ancianidad y hasta el final de sus días.
Lo que puede diferenciar a unos casos de otros es cuánto a invertido la persona en superar su trastorno, no tanto en el ámbito farmacológico orientado a controlar la sintomatología, si no en cuanto al trabajo terapéutico recibido que le ayude a conocerse, a saber cuáles son sus limitaciones debidas al trastorno y adaptar la vida al mismo, sabiendo que se requiere de un esfuerzo diario para mejorar aquellos efectos que conlleva el trastorno.
El entrenamiento en habilidades sociales, pero también en el desempeño de tareas cognitivas, como la atención focalizada, el trabajo sobre la memoria, la selección de estímulos, el mantenimiento de metas y motivación en el tiempo son fundamentales, pero ¿Sabías de las muchas consecuencias del TDA en adultos?
TDAH: Doctor Josep Antoni Ramos-Quiroga y Doctor Josep Artigas Pallarés
Características TDA en adultos
Esto es precisamente lo que se trata de investigar desde la Universidad de Valencia y el Hospital Arnau de Vilanova (España) publicado recientemente en la revista científica Psicothema.
En el estudio 40 jóvenes diagnosticados con TDA frente a otros 37 sin este diagnóstico, grupo control, todos ellos entre los 17 y 24 años y sin diferencia significativa en cuanto a inteligencia evaluados a través del cuestionario estandarizado Wechsler Intelligence Scale for adults (WAIS-III).
A todos los participantes se les administraron tres cuestionarios estandarizados para evaluar la presencia y la gravedad del TDA empleando el Conners’ Adult ADHD Rating Scale, para evaluar la disfunción del TDA en la vida cotidiana del adulto a través del Weiss Functional Impairment Scale (WFIRS), y el Questionnaire on Comorbidity – Weiss Symptom Record (WSR) empleado para comprobar la presencia de otras psicopatologías.
Los resultados informan que existen diferencias significativas entre los adultos con TDA y los que no lo tienen, así existen diferencias en las subescalas de Familia, Autoestima y Academia de la escala WFIRS. Igualmente las personas con TDA están significativamente más expuestos a mostrar conductas de riesgo como conducción temeraria, conductas ilegales, abuso de sustancias y conductas sexuales inapropiadas.
Lo que deja en evidencia que las consecuencias del TDA van mucho más allá de la falta de atención y el mantenimiento de la motivación a medio o largo plazo, pues como se refleja en el estudio va a incidir en la calidad en las relaciones sociales especialmente en la familia, y en la parjea, donde se observa cómo está influido por unas relaciones sexuales inadecuadas.
Igualmente la mayor exposición a conductas de riesgo y al uso y abuso de sustancias, va a entorpecer el normal desarrollo de las personas afectadas con TDA, que al ser participantes universitarios se ven reflejados en un menor desempeño académico a pesar de mantener equiparables niveles de inteligencia con respecto al grupo control.
¿Existe el trastorno por déficit de atención en el adulto?: El trastorno por déficit de atención (TDA) es de … Https://t.co/fViUietkFR — Wellington Montero (@_Wellingtonx3) 2 de julio de 2016
El futuro de los adultos con TDA
Si el estudio se hubiese realizado pasados unos años, o entre la juventud que trabaja, probablemente se podría haber observado esta deficiencia en el desempeño en las labores propias de su trabajo, o bien en un ajuste de la persona a determinados tipos de empleos que no requieran de mucha atención sostenida y que proporcione gran cantidad de estimación, tal y como sería el caso de los trabajadores de puerta fría, es decir vendedores que van de casa en casa, y otros del ámbito comercial.
Aspecto que puede marcar el futuro profesional y económico de los pacientes con TDA, ya que si obtienen menores resultados académicos, esto va a poder afectar en el acceso a puestos de trabajo menos cualificados, lo que va en detrimento del salario al que puede acceder, con lo que puede reflejarse en un futuro menos prometedor del que puede aspirar cualquier otra persona sin TDA.
Lo que refleja la necesidad de una intervención especializada en donde se entrene adecuadamente cada uno de los factores en que muestran deficiencias o reducida habilidades con lo que compensar los efectos del trastorno, pudiendo así ofrecer no sólo una mejor y mayor calidad de vida del paciente si no también unas mayores posibilidades laborales y de desarrollo profesional.
Una de las debilidades del estudio es precisamente en la selección de los participantes, ya que el estudio trata de responder sobre los efectos en la edad adulta del TDA y en el estudio participan como máximo con 24 años, ¿Qué pasa con el resto de la edad adulta?. Además los participantes más jóvenes podrían encuadrarse dentro de la categoría de adolescencia, por lo que se estarían confundiendo los resultados entre efectos del TDA en adolescentes y adultos, por lo que es necesario realizar investigaciones con poblaciones separadas por edad para comprobar qué efectos tiene en cada etapa de la vida y si existen diferencias o no entre ambos, lo que permitiría por ejemplo saber si a más edad los efectos se reducen o mantienen en el tiempo.
Consecuencias TDA adulto
Experto Colaborador:
QUAZI IMAM. M.D
Dr. Imam is in private practice in Arlington, Tx.
Cosas que usted debe hacer si tiene TDAH en adultos.
Aquí hay 10 intervenciones comportamentales y cambios de estilo de vida que no eliminará necesariamente TDAH, pero pueden ayudar a sentirse más controlado. 1. Considere la medicación
Medicamentos estimulantes como Adderall, Dexedrine, Ritalin, Concerta y Vyvanse afectan a la química cerebral clave para calmar y enfocar a las personas que tienen TDAH. Son los medicamentos más recetados para el TDAH, y pueden tener efectos secundarios, como la supresión del apetito, insomnio, dolores de cabeza, sequedad de boca y náuseas.
2. Piense acerca en la terapia
La terapia cognitivo-conductual: Este tipo de terapias tiene como objetivo ayudar a los pacientes a cambiar su comportamiento, centrándose en la autoimagen y patrones de pensamiento, así como en la superación de obstáculos en la vida cotidiana (y los pensamientos negativos también). No espere que la terapia cognitivo-conductual pueda tomar el lugar de la medicación o incluso ayudar a reducir la dosis, pero puede ayudarle a modificar su comportamiento, y puede ser más eficaz que el uso de la medicación sola.
3. Obtener información
Cuanto más aprenda sobre el TDAH, más consciente será de sus síntomas, y cuanto más información tendrá sobre su gestión.
4. Consolida las relaciones
Los familiares, amigos cercanos y compañeros sentimentales también deben educarse sobre el para el TDAH. Enforcar el entrenamiento en habilidades sociales pueden beneficiar en gran medida las relaciones profesionales y de amistad. Y la terapia de pareja o la terapia familiar puede ayudar a aliviar los síntomas en el hogar.
5. Organízate
Si usted se siente despistado o olvidadizo, intente escribir recordatorios diarios sobre citas, reuniones u otras responsabilidades en un calendario.
6. Limite las distracciones.
Prepárese para el éxito cuando se trata de prestar atención puede usar auriculares para dejar de escuchar el ruido y las distracciones de su alrededor. Trate de tener un poco de paz y tranquilidad, si usted trabaja en una oficina ruidosa. Cuando usted necesite centrarse en su casa, apague el televisor y deje el teléfono en otra habitación.
7. Piense antes de actuar
Muchos adultos con TDAH hablan y actúan impulsivamente. Trae de enseñarse a si mismo a tomarse un minuto para detenerse y pensar antes de reaccionar de forma exagerada emocionalmente, o dejar escapar algo, o actuar inapropiadamente. Podría ayudar a esto el escribir su primera reacción en lugar de compartirlo.
8. Planifique con anticipación.
Planee con anticipación para situaciones que puedan poner a prueba su paciencia, y manténgase en movimiento de forma que no afecte a otras personas, como tomar notas en lugar de estar inquieto.
9. Póngase en movimiento.
Los estudios demuestran que si uno se involucra en una actividad física que también afecta al cerebro, como karate, baile o yoga, es muy probable que vea resultados aún mejores. Las artes marciales han demostrado aumentar la consecución de objetivos, mejorar el rendimiento académico y la preparación en el aula de niños con TDAH.
10. Entrena tu cerebro
Si bien la investigación que lo apoyan la demanda es escasa, hay teorías que afirman que ejercitando la mente con herramientas como crucigramas o de tipo Sudoku pueden mejorar el TDAH, como la falta de concentración, ya que estimula la creación de nuevas células cerebrales.
Con respecto a las complicaciones del TDAH en adultos, se ha relacionado con:
• Rendimiento escolar deficiente
• Problemas con la justicia
• Problemas en el trabajo
• El abuso de alcohol o drogas
• Accidentes automovilísticos frecuentes u otros accidentes
• Relaciones inestables
• Estrés financiero
• Pobre salud física y mental
Aunque el TDAH no causa otras condiciones psicológicas o de desarrollo, otros trastornos ocurren a menudo junto con el TDAH entre ellos:
• Trastornos del estado de ánimo. Muchos adultos con TDAH también tienen depresión, trastorno bipolar u otro trastorno de estado de ánimo. Mientras que los problemas del estado de ánimo no se deben necesariamente directamente con el TDAH, un patrón repetido de fracasos y frustraciones debido al TDAH puede empeorar la depresión.
• Los trastornos de ansiedad. Los trastornos de ansiedad se producen con bastante frecuencia en adultos con TDAH. El trastorno de ansiedad puede causar una preocupación abrumadora, nerviosismo y otros síntomas. La ansiedad puede empeorar por los desafíos y contratiempos causados por el TDAH.
• Trastornos de la personalidad. Los adultos con TDAH tienen un mayor riesgo de trastornos de la personalidad, como el trastorno límite de la personalidad o trastorno de personalidad antisocial.
• Incapacidad de aprendizaje. Los adultos con TDAH pueden anotar más bajos en las pruebas académicas de lo esperado para su edad, inteligencia y educación.
Aquí tienes una versión ampliada con tono académico, que incluye más detalle científico y referencias verificadas para la sección tratada.
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¿Existe una base genética en el Trastorno por Déficit de Atención (TDAH) vinculada al lenguaje?
Revisión de evidencias recientes sobre los genes del complejo mayor de histocompatibilidad (HLA) en niños con TDAH y alteraciones del lenguaje
Una de las principales dificultades que plantea la investigación sobre los trastornos neuropsiquiátricos infantiles —como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)— es determinar el grado en que los factores genéticos contribuyen a su aparición, su evolución o su expresión clínica. Esta cuestión tiene implicaciones terapéuticas importantes: si el componente hereditario es alto, conviene considerar tratamientos farmacológicos más dirigidos; si es bajo, la intervención psicoterapéutica debe primar.
Dentro del complejo entramado etiológico de estos trastornos, se ha prestado atención al Complejo mayor de histocompatibilidad (MHC) localizado en el cromosoma 6, y en particular a los genes del sistema de antígenos leucocitarios humanos (HLA, por sus siglas en inglés) que codifican moléculas claves en la respuesta inmune. Dado que existe evidencia de la implicación del sistema inmunitario en trastornos del neurodesarrollo —autismo, esquizofrenia—, surge la hipótesis de que las variaciones en los HLA podrían afectar también capacidades lingüísticas y la sintomatología del TDAH.
Marco teórico: HLA, sistema inmunitario y desarrollo del lenguaje
El locus HLA comprende genes altamente polimórficos que codifican moléculas de las clases I (HLA-A, -B, -C) y II (HLA-DR, -DQ, -DP) cuya función principal es la presentación de péptidos antigénicos a linfocitos T. Este funcionamiento condiciona la regulación inmune, la tolerancia y la respuesta frente a infecciones o autoinmunidad. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
Desde la perspectiva neurodesarrollo / inmunológica, se han identificado alteraciones inmunitarias en niños con autismo, incluyendo autoanticuerpos frente a proteínas del sistema nervioso central, y se ha observado que algunas variantes HLA previamente asociadas con enfermedades autoinmunes también se encuentran en trastornos neurológicos. :contentReference[oaicite:3]{index=3}
Por otra parte, la literatura especializada ha documentado que los trastornos del lenguaje —como el Specific Language Impairment (SLI)— presentan fuerte heredabilidad, y que se han identificado genes candidatas como CNTNAP2 implicados tanto en SLI como en autismo y TDAH. :contentReference[oaicite:6]{index=6}
Hallazgos genéticos recientes aplicados al lenguaje y TDAH
Un estudio de asociación realizado por Max Planck Institute for Psycholinguistics y colaboradores analizó alelos HLA en una cohorte de individuos con SLI y controles. Se observó que:
El alelo HLA-A*01 se asoció con el rendimiento en memoria a corto plazo (p = 0,004) y el alelo HLA-A*03 con capacidad expresiva del lenguaje (p = 0,006). :contentReference[oaicite:8]{index=8}
Efectos de origen parental (“parent-of-origin”) indicaron que HLA-B*08 y HLA-DQA1*05:01 guardaban correlación negativa con el lenguaje receptivo cuando eran heredados de la madre (p = 0,021 y p = 0,034) y correlación positiva cuando procedían del padre (p = 0,013 y p = 0,029). :contentReference[oaicite:9]{index=9}
En análisis de caso-control, el alelo HLA-DRB1*10 (“DR10”) fue más frecuente en individuos con SLI que en controles (p = 0,004; RR≈2,575) —una variante previamente relacionada con TDAH en otros trabajos. :contentReference[oaicite:10]{index=10}
Otra obra importante utilizaron datos del consorcio danés iPSYCH —Nudel et al., 2019— incluyendo 65 534 participantes (19 645 controles; 12 331 autismo; 14 397 TDAH), en los que mediante imputación de alelos HLA se identificó un efecto protector del alelo DPB1*15:01 frente a autismo (p = 0.0094; OR = 0.72) e impacto del alelo B*57:01 como factor de riesgo para discapacidad intelectual (p = 0.00016; OR = 1.33). No obstante, no se observó evidencia sólida para refrendar asociaciones previas de TDAH vía HLA. :contentReference[oaicite:11]{index=11}
En resumen: la evidencia sugiere que ciertas variantes HLA pueden estar implicadas en capacidades del lenguaje y en trastornos del neurodesarrollo, pero respecto al TDAH la prueba aún es débil y se debe contemplar dentro de un modelo poligénico y multifactorial.
Implicaciones para el TDAH y el lenguaje
Partiendo de los resultados anteriores pueden extraerse algunas consideraciones:
Si ciertas variantes HLA incrementan la susceptibilidad a déficits del lenguaje (como la repetición de no-palabras, memoria fonológica o comprensión expresiva), es posible que en contextos de TDAH esas variantes agraven el perfil lingüístico. Por ejemplo, en niños con TDAH y comorbilidad de déficit de lenguaje, la presencia de un alelo de riesgo HLA podría explicar parte del desajuste en la producción o comprensión verbal.
Sin embargo, la magnitud del efecto genético HLA en TDAH parece pequeña: en el estudio de iPSYCH no se confirmó robustamente su asociación con TDAH puro. Por tanto, no puede considerarse el principal factor etiológico. :contentReference[oaicite:12]{index=12}
Desde una perspectiva clínica, esto significa que aunque la genética inmunológica puede aportar un componente, el diseño terapéutico para TDAH debe seguir considerando prioritariamente los factores neurocognitivos, educativos y ambientales. En aquellos casos en que coexistan alteraciones del lenguaje, conviene una evaluación lingüística profunda (por ejemplo, medición de NWR, ELS, RLS) y no limitar la intervención al tratamiento estándar del TDAH.
Finalmente, el hallazgo de efectos de origen parental sugiere que la herencia genómica en el locus HLA puede tener mecanismos complejos de parentesco (impronta genómica, efectos maternos vs paternos) que aún requieren exploración. Esto refuerza la necesidad de estudios con tamaños grandes, diferentes poblaciones y controles adecuados.
Limitaciones y líneas futuras de investigación
Es importante subrayar varias limitaciones metodológicas y conceptuales:
Los estudios sobre HLA y TDAH/SLI han utilizado frecuentemente muestras modestas, lo cual limita la potencia estadística para detectar asociaciones débiles. El propio estudio iPSYCH resalta que el tamaño importa para la fiabilidad de hallazgos en este tipo de genes altamente polimórficos. :contentReference[oaicite:13]{index=13}
El locus HLA es extremadamente heterogéneo y la imputación de alelos HLA —en muchos estudios— puede inducir error de clasificación. También la estructura de ligamiento (linkage disequilibrium) en la región del MHC complica la interpretación causal. :contentReference[oaicite:14]{index=14}
Las asociaciones genéticas detectadas son de efecto pequeño y no explican por sí solas la aparición del TDAH ni de los trastornos del lenguaje. Se requieren modelos que integren genética, neurobiología, ambiente (como infecciones, inflamación temprana, privación), y mecanismos epigenéticos. :contentReference[oaicite:15]{index=15}
Respecto al lenguaje en el TDAH, falta un estudio amplio centrado específicamente en la interacción entre TDAH, alteraciones lingüísticas y variantes HLA. Por tanto la afirmación de que “las deficiencias lingüísticas del TDAH se explican por HLA” es **prematura** y debe formularse con cautela.
Para avanzar en la investigación se recomienda:
Diseñar estudios de asociación amplios (decenas de miles de participantes) con fenotipos lingüísticos bien delimitados (por ejemplo, NWR, ELS, RLS) en niños con TDAH.
Realizar análisis de efecto parental, epigenéticos y de interacción gen–ambiente centrados en el locus HLA y en perfiles lingüísticos específicos.
Integrar genómica con neuroimagen funcional para examinar cómo las variantes HLA podrían afectar redes lingüísticas cerebrales y funciones inmunitarias neurales.
Una de mayores incidencias cognitivas sobre la vida es cuando se ve afectada la memoria de trabajo, ya que esto provoca grandes problemas a la hora desenvolverse.
Definiendo la memoria de trabajo
La memoria de trabajo es aquella que nos permite estar trabajando en el aquí y el ahora, recordando lo que tenemos que hacer, siguiendo un objetivo o tarea.
Si se lesiona la memoria de trabajo, la persona se puede encontrar totalmente «perdida», ya que inicia una actividad, como la de ir a comprar pan, y a mitad del camino se queda «en blanco» sobre a dónde iba y por qué.
Igualmente cuando se dialoga con otra persona, se requiere ese tipo de memoria, para seguir «el hilo» de la conversación; si se tiene dañada esta capacidad, pronto la persona se «perderá» y no sabrá de qué está hablando o repetirá los mismos argumentos por que no se acuerda de haberlos dicho antes.
La afectación de la memoria de trabajo se produce tanto desde el envejecimiento normal de la persona como desde algunas psicopatologías, trastornos y enfermedad como es en el Alzheimer, pero también se pueden ver casos en jóvenes afectados con Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad, donde algunos autores defienden que mejorando la memoria de trabajo, los niños con TDAH mejoran significativamene su capacidad de concentración y de atención sostenida, pudiendo mantener unos niveles similares al resto de sus compañeros.
Como vemos es importante conocer en qué consiste, pero sobre todo si se puede entrenar saisfactoriamene cuando se ha observado que empieza a fallar, pero ¿Es posible entrenar de forma efectiva la memoria de trabajo?
Novedades Memoria de Trabajo
Eso es precisamente lo que ha tratado de averiguarse con un investigación realizada conjuntamente por la Universidad de Oregón, la Universidad Técnica de Louisiana, la Universidad de California y el Instituto Tecnológico de Rose-Hulman (EE.UU) cuyos resultados han sido publicados en el 2014 en la revista científica Journal of Behavioral and Brain Science.
En el estudio participaron treinta jóvenes, entre 18 y 31 años, a los cuales tuvieron que pasar por tres fases: Evaluación inicial; Experimento de entrenamiento; Evaluación de la Transferencia.
Todos estos experimentos se realizaron poniendo al sujeto frente a la pantalla del ordenador mientras se le pedía que realizase una tarea que implicaba la memoria de trabajo.
En la fase de entrenamiento únicamente participaron la mitad de los sujetos a los que se les entrenó durante dos horas al día durante 12 semanas.
Al final de las mismas todos los participantes, con y sin entrenamiento pasaron por la evaluación de la transferencia para comprobar si había diferencias entre ellos.
Los resultados informan de que no se produjeron diferencias entre los dos grupos en el primer experimento, mientras que en la fase de evaluación de la transferencia mostraron importantes mejoras en el grupo que recibió entrenamiento específico sobre la memoria de trabajo.
Además de las medidas conductuales la investigación recogió la actividad eléctrica del cerebro mostrando cómo los participantes entrenados tenían una mayor actividad en las áreas prefrontales del cerebro, precisamente donde se ha observado que está involucrada la memoria de trabajo.
Aunque el estudio se ha realizado con pocos participantes, parece señalar sobre los beneficios esperables al mejorar significativamente la memoria de trabajo en tan solo 24 horas de entrenamiento.
El razonamiento sobre el contenido y la semántica de lo leído activan la corteza prefrontal y la memoria de trabajo https://t.co/6DowdstIrU
— Dando Cultura (@DandoCultura) 16 de mayo de 2017
Utilidad Memoria de Trabajo
Igualmente queda adaptar los materiales empleados a las distintas poblaciones en las que se quiere aplicar, para poder así garantizar su eficacia tanto en jóvenes como en mayores.
A pesar de lo cual es un gran avance, el saber que son un «pequeño» entrenamiento se puede recuperar una capacidad cognitiva tan importante y fundamental en nuestro día a día como es la memoria de trabajo.