Entrevista a la Dra. Mª Salud Jiménez Romero, Profesora asociada de la Universidad de Córdoba. Especialista en atención a niñas y niños con discapacidad.


Entrevista realizada a la Dra. Mª Salud Jiménez Romero, Profesora asociada de la Universidad de Córdoba. Especialista en atención a niñas y niños con discapacidad, quien los habla del mundo de la discapacidad.

– ¿Cuáles son los primeros síntomas de preocupación para los padres sobre niñas y niños con discapacidad?

Los padres que están pendientes del desarrollo de sus hijos suelen compararlos con otros niños de la misma edad, ese puede ser uno de los detonantes de la preocupación: mi hijo no habla todavía y el vecino o compañero de guarde, de la misma edad, ya habla.

– ¿A partir de que edad se puede diagnosticar a las niñas y niños con discapacidad?

Un niño con Síndrome de Down, por ejemplo, será diagnosticado ya antes de nacer por amnicentesis. Un niño con discapacidad auditiva congénita puede ser diagnosticado muy pronto a través del screening universal de neonatos, o puede que no se detecte en ese momento y se detecte porque el niño no responde a los estímulos auditivos del ambiente o porque no desarrolla le habla.
En el caso de los niños con trastornos del espectro autista, el diagnostico suele llegar a partir de los dos años, pero varia muchísimo. Tambien es necesario tener en cuenta si la causa de la discapacidad es congénita o adquirida.

– ¿Qué tratamiento requieren las niñas y niños con discapacidad?

Bajo mi punto de vista, debe ser un tratamiento global en el que intervengan profesionales de todos los ámbitos: medico, psicológico, educativo, logopédico, psicomotricista. Debe ser un enfoque ecléctico y enfocado al caso concreto con un gran respeto y amor tanto por el niño como por su familia.
No existen terapias mágicas y es muy arriesgado utilizar un único enfoque en el abordaje de la discapacidad infantil.

– ¿Qué mejoras pueden esperar los padres con la intervención en niñas y niños con discapacidad?

Depende de muchos factores, pero según mi experiencia con casos muy complicados, siempre que se trabaja y se intenta hacer de la mejor manera posible, los resultados llegan. Milagros no, avances si, muy muy variables dependiendo de los casos. La atencion temprana bien hecha, sistemática y bien plateada consigue buenos resultados.

– ¿Existen diferencias en cuanto a la discapacidad o el tratamiento entre niñas y niños?

Diferencias infinitas. Una gran diferencia se da entre niños que tienen afectada la inteligencia y niños que no la tienen. Este aspecto marca una diferencia grande, porque el pronóstico es peor y se debe enfocar el tratamiento hacia la autonomía y la independiencia.
Cuando la inteligencia está intacta es necesario llegar a ella y que se desarrolle: si el niño no puede hablar o moverse los ordenadores y NNTT serán fndamentales, si se trata de un niño sordo, el implante coclear y la lengua de signos serán fundamentales, cuando la visión está afectada el enfoque deberá centrarse en el tacto y el oído.



– ¿Qué papel tiene la escuela en la intervención en niñas y niños con discapacidad?

La escuela es fundamental, allí el niño se desarrolla a nivel cognitivo, social y personal. La inclusión de los niños con discapacidad en la escuela es fundamental, pero esto no significa que en un aula ponemos un niño con discapacidad junto con niños sin este diagnóstico, sino que el personal está formado, la ratio de alumnos disminuye, en cada aula con niños con discapacidad existe el tutor del aula y un cotutor que complementa y es especialista en el abordaje educativo de la discapacidad que se trate.

Desde aquí mi agradecimiento a la Dra. Mª Salud Jiménez Romero, Profesora asociada de la Universidad de Córdoba. Especialista en atención a niñas y niños con discapacidad, por compartir la problemática y el trabajo que se realiza con las niñas y niños con discapacidad.

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