¿Los dolores de cabeza se relacionan con la apnea?

Una de las situaciones más incapacitantes para cualquier persona son los dolores de cabeza que pueden llegar a ser incapacitantes.
Si bien uno puede vivir tranquilamente sin sufrir nunca dolores de cabeza, hay otras personas que no le son ajenos estos dolores, que pueden producirse de forma puntual o continuada, con dolores agudos o sordos, focalizados o por toda la cabeza. Una situación que puede llegar a ser incapacitante para realizar cualquier actividad o estar focalizado en determinadas horas del día.
Una de las mayores dificultades al respecto es que se trata de algo sintomático, es decir, cada persona ante el mismo dolor puede sentirlo con mayor o menor intensidad dependiendo de muchos factores, incluido la historia previa de la persona. Así un dolor puntual puede ser vivido como menos intenso, que uno repetitivo y punzante, lo que provoca en la persona una mayor sensibilización y con ello siente mucho más el dolor a pesar de no haber variado su intensidad.
Otro de los problemas asociados al dolor de cabeza es en cuanto a la administración de medicamentos para paliar sus efectos, el problema es el fenómeno de la habituación a la dosis, que obliga cada cierto tiempo a aumentar la dosis administrada para poder mantener los mismos efectos del medicamento, con el riesgo asociado a la adicción a algunos fármacos que pueden desarrollarse y que son muy complicados de eliminar una vez que se han instaurado.
Aunque las causas no están claras, ya que existe multitud de dolores, ya sean jaquecas, migrañas o de otro tipo, los cuales suelen estar muy relacionados con los niveles de estrés de forma que cuando la persona se siente presionada, puede que experimente estos síntomas de forma más repetida e intensa lo que a su vez se convierte en incapacitante haciendo que la persona no pueda responder tal y como se espera de ella.
También se han relacionado estos dolores con causas médicas o farmacológicas, pero ¿Los dolores de cabeza se relacionan con la apnea?



Esto es precisamente lo que trata de la Universidad de Duzce y el Hospital Estatal Mus (Turquía) cuyos resultados han sido recientemente publicados en la revista científica Neuroscience & Medicine.
El objetivo de los investigadores es descubrir si el apnea del sueño, es decir, la interrupción de la oxigenación durante la noche, puede tener efectos en la salud de la persona, sobre todo relacionados con un mayor padecimiento de episodios de dolores de cabeza.
En el estudio participaron 24 personas, 13 mujeres y 11 hombres, con edad media de 42 años, todos ellos afectados con dolores de cabeza que acudían al Hospital Estatal de Mus (Turquía), para lo cual fueron reevaluados con un cuestionario estandarizado al respecto según el International Classification of Headache Disorders, 2nd edition (Headache Classification Subcommittee of the International Headache Society—IHS).
Igualmente se les evaluó la presencia de apena nocturna a través del cuestionario estandarizado Epworth sleepiness scale (ESS), donde además de informar sobre la presencia de ronquidos, quejas de pareja o familiares con los que convive al respecto, sintomatología leve como dolor torácico, insomnio, palpitaciones o cambios de humor entre otros.
Los resultados indican que más de la mitad de los participantes que tenían dolores de cabeza además mostraban problemas nocturnos como ronquidos (33%), somnolencia excesiva (20%) y apnea (4%).
Los resultados resaltan la importancia del sueño y de que este se produzca sin alteraciones durante el mismo, aspecto que ha sido considerado durante mucho tiempo como algo sin importancia, se revela como fundamental tanto para el descanso del organismo como para procesos tan relevantes como la instauración de la memoria. El sueño además es sensible a las alteraciones del organismo incluso antes de que las enfermedades empiecen a mostrar signos y síntomas, e igualmente se ven alterados por los cambios en el estado de ánimo de la persona especialmente por los elevados niveles de estrés que pueda sufrir durante el día.
A pesar de que los resultados son claros, el escaso número de participantes, y el que todos compartiesen la característica de que eran usuarios de un hospital, hace que no se pueda conocer si en todos los casos se mantienen los porcentajes encontrados, ya que tal y como se ha indicado en la introducción existen muchos tipos de dolores de cabeza, y no todos requieren de control médico o medicación, por lo que se requeriría una mejor clasificación de la sintomatología e incluso del origen de los dolores de cabeza para poder establecer como válida la relación entre los mismos y la apnea en todos los casos.

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