¿Cómo se relacionan los temblores en el Párkinson?

Los temblores es una de las consecuencias más evidentes en la enfermedad de Párkinson.

El temblor de reposo

Aunque se pueden emplear muchas clasificaciones sobre los temblores, en función de los músculos afectados o su función, en este artículo vamos a distinguirlos entre temblores de reposo y de acción.
Los primeros hacen referencia a los músculos en estado de relajación, es decir, mientras la persona permanece quieta, ya sea de pie o sentada, sin hacer nada, y a pesar de ello la persona sufre temblores.
Los temblores de acción son aquellos que aparecen únicamente cuando la persona va a realizar una acción, ya sea esta coger un objeto o andar.
El inconveniente de sufrir estos temblores es que dificulta la acción emprendida, por ejemplo, cuando se quiere llevar la comida del plato a la boca, sufrir temblores de acción en la mano o el antebrazo supone que se vaya derramando la comida por el camino debido a dichos temblores.
A este respecto la compañía Google diseñó y comercializó en el 2014 una cuchara antimovimientos con tres niveles de temblores con los que compensar “inteligentemente” dichos movimientos, y permitir con ello una mayor independencia por parte de los pacientes de Párkinson.


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Temblor de reposo vs. temblor de acción

Entre los dos tipos de temblores el de reposo y el de acción, este segundo es el más frecuente entre los pacientes de Párkinson, el de reposo puede aparecer también en los movimientos de acción, dificultando aún más dicha acción.
Hay que recordar que cuando se ejecuta una acción, por ejemplo, al flexionar el brazo, hay músculos que se contraen, que es cuando sufren el temblor de acción, y músculos que permanecen relajados, que no suelen sufrir temblor, pero ¿Cómo se relacionan los temblores en el Párkinson?


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El temblor de acción

Esto es precisamente lo que se ha tratado de averiguar con una investigación realizada desde el Parkinson’s Clinic of Eastern Toronto and Movement Disorders Center (Canadá) cuyos resultados han sido publicados en la revista científica Journal of Neurosciences in Rural Practice.
En el estudio participaron cien pacientes diagnosticados con la enfermedad de Párkinson, con edades comprendidas entre los cuarenta y tres a novena y nueve años, a quienes se les observó la lateralidad de sus temblores, tanto de los de reposo como de acción. Estudiándose únicamente los temblores en las extremidades superiores, evaluado mediante el Unified PD Rating Scale (UPDRS).
Los resultados indican una relación inversa entre la intensidad del temblor de reposo y el de acción, relación que únicamente se mantiene en el mismo lado del cuerpo. Así la presencia de temblor de temblor de reposo moderado en una extremidad hace que, en ese lado del cuerpo, exista significativamente una menor probabilidad de sufrir temblor de acción.


El temblor en el Párkinson

Una de las limitaciones de estudio es precisamente que hayan elegido analizar únicamente un grupo muscular, las extremidades superiores dejándose sin estudio otros grupos musculares tan importantes como las piernas.
El estudio no informa sobre una evaluación de los pacientes diagnosticados con la enfermedad de Párkinson luego se desconoce en qué fase se encuentra cada uno de ellos, lo que no permite agruparlos y observar si los resultados anteriores van cambiando a medida que avanza la enfermedad de Párkinson.
Tal y como afirman los autores, las conclusiones de sus estudios ayudan a comprender los temblores en los pacientes con Párkinson, y a establecer programas de intervención que ayuden a paliar sus efectos en la medida de lo posible.
Igualmente, los autores señalan cómo el temblor de acción está bien estudiado, no así el temblor de reposo, existiendo una laguna en cuanto a la interacción de ambos temblores que han tratado de cubrir con esta investigación.
Hay que tener en cuenta que, en el caso de la enfermedad de Párkinson, lo importante es ofrecer calidad de vida a los pacientes, para que sean el mayor tiempo posible independientes y autónomos, de ahí que estos estudios arrojen luz sobre en qué y cómo intervenir, ya que ayudan a conocer un poco mejor los efectos de esta enfermedad.


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Evaluando el temblor enfermedad de Párkinson

Existen varias escalas para evaluar el avance de la enfermedad de Párkinson, con lo que poder establecer su gravedad y el tratamiento en cada caso, a continuación, se comenta las fases según la clasificación de Hoehn y Yahr:
Fase 0. No hay síntomas visibles del padecimiento.
Fase 1. Temblor distal (en alguna extremidad), asociado a un solo lado.
Fase 2. Temblor asociado a ambos lados, lo que se suele “compensar” por parte del paciente con cambios posturales y de la marcha
Fase 3. Enlentecimiento psicomotor, se empieza a ver entorpecida la marcha con problemas equilibrio
Fase 4. Dificultades para mantenerse en pie sin ayuda, rigidez muscular.
Fase 5. Incapacidad del paciente para mantenerse en pie.

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