¿Conoce el Screening del Deterioro Cognitivo en Psiquiatría?

Las evaluaciones tradicionales no siempre son muy sensibles, por ello surgen herramientas como el Screening del Deterioro Cognitivo en Psiquiatría.

La sensibilidad de la herramienta se define como la capacidad de distinguir entre sintomatologías y poder establecer un diagnóstico claro con rspecto al paciente.

Screening del Deterioro Cognitivo en Psiquiatría

Uno de los problemas principales a la hora de la intervención clínica es que los pacientes suelen presentarse en consulta cuando la sintomatología es tan evidente que interfiere en su normal desarrollo de la vida. Esto es, cuando la persona ya no puede “controlar” más los problemas que le causa su psicopatología.
En algunas ocasiones, son los familiares e incluso las autoridades quienes llevan al paciente a consulta, porque a pesar de ser evidente el problema, este es incapaz de ver la necesidad de ayuda que tiene.
Pero en ambos casos, la psicopatología está ya avanzada, lo que dificulta el tratamiento.
Desde hace tiempo se conoce que cuanto antes se diagnostique a la persona, antes se podrá intervenir, y se obtendrán mayores resultados, posibilitando que recupere su vida “anterior”.
Para ello se requieren de herramientas que sean lo suficientemente sensibles para detectar alteraciones entre la población general, siendo necesaria una prueba que evalúe distintas áreas funcionales, para ver cuál de ellas está empezando a ser afectada, ¿Conoce el Screening del Deterioro Cognitivo en Psiquiatría?



Esta herramienta creada en el 2014 trata de resolver mucha de la problemática anteriormente descrita, ofreciéndose como una evaluación breve y más sensible que otras pruebas tradicionales como el Examen Cognoscitivo Mini-Mental (MMSE).
Entre las características de esta herramienta está:
– Está orientada a personas mayores de 18 años.
– La aplicación es individual.
– El tiempo de administración es de 15 minutos aproximadamente.
– Evalúa los niveles de funcionalidad de cinco áreas (Aprendizaje verbal inmediato (AV-I); Memoria de trabajo (MT); Fluidez verbal (FV); Aprendizaje verbal diferido (AV-D); y Velocidad de procesamiento (VP).
– Existen tres formas de la prueba, con lo que se puede hacer un seguimiento temporal de la persona y sus resultados, sin necesidad de volver a presentar la misma prueba.
– Se incluyen baremos de comparación en población normal, en función de la edad y del nivel educativo.
– Se incluyen baremos específicos para pacientes con esquizofrenia o con trastorno bipolar I.

Evaluación del Deterioro Cognitivo

Tal y como afirman los autores de esta herramienta, se trata de una evaluación breve tanto en el número de ítems, como en el tiempo invertido para ello.
Una de las limitaciones de esta herramienta es que se enfoca únicamente a la población adulta, dejando a los adolescentes y a los más pequeños fuera de su rango de evaluación.
Debido a su naturaleza de herramienta exploratoria, no puede ser tomada de forma aislada, sino que una vez detectado algún tipo de problema hay que aplicar nuevas herramientas para profundizar en aquella área donde ha obtenido un menor resultado.
Esto es, si se detecta que un anciano, muestra deterioros en la memoria con esta herramienta, habrá que acudir a otras especializadas en la valoración del tipo concreto de memoria que se ve afectada, así como de otras para poder descartar la enfermedad de Alzheimer, cuyo principal síntoma es precisamente la alteración de las funciones mnémicas.
Es por tanto una excelente herramienta si no se sabe muy bien por dónde empezar a explorar a la persona, ya que proporciona suficientes índices para orientar futuras evaluaciones o descartar algún tipio de problemática en la persona.

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