¿Es beneficiosa la meditación para los niños con autismo?

Un reciente estudio analiza los beneficios de la práctica de meditación para los niños con autismo para reducir sus altos niveles de estrés.
El Trastorno de Espectro Autista es un trastorno del desarrollo infantil en el que su principal síntoma son los problemas de comunicación con sus semejantes.

Meditación para los niños con autismo

La imposibilidad de comunicarse, unido a las constantes demandas del exterior, así como la continua estimulación del ambiente, hacen que el pequeño en muchos casos se encuentre desconcertado y “superado” por la situación, y todo ello sin poder expresarse y que los demás le entiendan.
Una situación estresante que afecta a su calidad de vida, y que puede desembocar en un Trastorno de Ansiedad, el cual se ha estimado que afecta a un 40% de los pequeños en esta situación.

La principal intervención en el Trastorno del Espectro Autista está centrada en mejorar las habilidades comunicativas del menor, tanto de comprensión de lo que los demás quieren decirle, como a la hora de expresarse adecuadamente.
Además de ello, en aquellos pequeños donde los niveles de ansiedad son considerablemente elevados e interfieren con su vida, se realizan entrenamientos en el control del estrés.
A raíz de ello han surgido algunos intentos por adaptar estos tratamientos de estrés al Trastorno del Espectro Autista, con mayor o menor éxito, debido a sus características “especiales”, que en muchos casos le impide seguir instrucciones complejas o de introspección, pero ¿Es beneficiosa la meditación para los niños con autismo?



Meditación infancia

Esto es lo que se ha tratado de averiguar desde el Centro de Evaluación y Tratamiento y la Escuela de Medicina Georgetown (EE.UU.) junto con la Universidad de Newcastle (Australia), cuyos resultados han sido publicados en la revista científica Cogent Psychology.
En el estudio participaron 6 niños entre los 10 y 30 años, todos ellos diagnosticados con Trastorno del Espectro Autista, siguiendo los criterios diagnósticos del DSM IV-R.
A todos ellos se les pasó por un entrenamiento que se extendía durante tres meses.
Cada día debía realizar dos sesiones de Meditación Transcendental, con una duración entre 15 a 20 minutos.
Se realizó una entrevista semiestructurada a los padres y a los niños para evaluar el nivel de desempeño funcional, así como los niveles de estrés percibido, mediante informe retrospectivo de seis meses antes y de un mes previo a la misma.
Los resultados informan de notables mejoras en cuanto a la reducción del nivel de estrés de los pequeños, lo que les ayuda en su autoregulación, mejorando su tolerancia y productividad, ayudándolo además a mejorar la calidad del sueño.

Meditación y autismo

Hay que tener en cuenta el escaso número de participantes, y la gran horquilla de edad contemplada en el estudio, lo que no permite extraer conclusiones claras sobre la eficacia de la meditación para los niños con autismo, por lo que se requiere de un mayor número de participantes, así como una separación por franjas de edad, como mínimo entre la infancia, la adolescencia y la edad adulta, para poder comprender mejor la eficacia de la meditación en la reducción y el control del estrés.
Igualmente los métodos empleados para la evaluación de la eficacia a través de autoinformes de niños y padres, dan poca fiabilidad a los datos, ya que actualmente existe todo un abanico de métodos de evaluación, empleando para ello cuestionarios y escalas estandarizadas, para evaluar los cambios tanto en el desempeño funcional del menor con Trastorno del Espectro Autista, como del nivel de estrés y de la sintomatología que le acompaña.
Es por ello, que para “cuantificar” ese cambio, se requiere del empleo de estos métodos estandarizados.

A pesar de las limitaciones comentadas con anterioridad,hay que tener en cuenta que pone el enfoque de la intervención en un aspecto importante, y en ocasiones desatendido, el nivel de estrés.
Buscar vías de reducción y control del estrés, sin duda es un paso que va a ayudar a los pequeños y a sus familias para sobrellevar las consecuencias de este trastorno del desarrollo.

Un trastorno del que cada vez se conoce más, y que parece estar teniendo una mayor presencia social, de ahí la importancia, de cada avance en cuanto al diagnóstico y tratamiento se refiere.
Por lo tanto, si se consigue realizar un diseño correctamente y se alcanzan los mismos resultados, se puede dar por válida la relación entre la reducción de los niveles de estrés y la práctica de la meditación, como método de control del mismo.

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