¿Existe una epidemia de ansiedad en Chile?


Los trastornos de ansiedad se han convertido en la actualidad en una señal de identidad entre los países desarrollados, pero ¿Hasta qué punto está presente en Chile?

Big Data y Salud

En este segundo post se plantea la cuestión de dónde encontrar Big Data relacionados con el ámbito de la salud, si bien podemos trabajar con nuestros propios datos de investigación, éstos serán escasos en número, y difícilmente superarán el centenar de participantes
Big Data supone miles, cientos de miles, e incluso millones de datos de participantes, y de cada uno de estos se pueden tener a su vez otros cientos de datos de información. Lo que supone trabajar con una base de datos de millones de variables y entradas.
Para lo cual hay que adaptar las estadísticas y análisis para una cantidad ingente de datos, por lo que se han creado nuevas herramientas estadísticas que tendrán que hacer frente a una base de datos de millones de entradas. Igualmente las empresas más tradicionales han tenido que adaptar sus paquetes estadísticos a esta gran cantidad de datos tal y como le ha pasado a IBM con su producto SPSS Statistics.
Pero volviendo al tema de los datos, como investigador he trabajado con estudios de caso único en el que se analizaron distintas variables de un solo sujeto; con grupos de 8 a 16 personas, sobre todo para el análisis de la actividad cerebral mediante resonancia magnética funcional; y con grupos de clase de cientos de personas para análisis comportamentales de tendencias.
Pero cuando hablamos de miles o millones de datos es difícil que un investigador pueda recabar tanta información por sí mismo, de ahí la importancia de los repositorios de datos. Actualmente están surgiendo repositorio es donde se comparten de forma libre los datos de una determinada temática para ser consultados y reutilizados por los investigadores, pero incluso estos son limitados en el número de participantes que incluyen.

Open Data y Salud

Otro movimiento recientemente establecido en la mayoría de los países es lo que se denomina el Open Government, es decir, los datos del gobierno abierto. En el caso del Gobierno español ha habilitado una página donde acceder a millones de datos de información sobre sus ciudadanos, el gasto que realizan y numerosa información sobre infraestructura, número personal, etcétera. Igualmente algunas comunidades autónomas están llevando esta política que se considera de mayor transparencia, ya que permite conocer qué está sucediendo en cada país o provincia.
Si bien es cierto que existe una limitación en cuanto a los repertorios de los distintos gobiernos, y es que normalmente ofrecen información sesgada y estructurada en una temática concreta, una fotografía de cómo está la cuestión en un momento determinado. Con lo que podemos conocer, por ejemplo, el número de semáforos de una ciudad en el 2009, pero si ese repositorio no se actualiza esa imagen que nos ofrece rápidamente quedará obsoleta y sin sentido.


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En mi ámbito de interés, que es el de la salud, me he encontrado con grandes dificultades para acceder a este tipo de información por parte de los gobiernos ya que suelen centrar la información que ofrecen en el número de hospitales disponibles, número de camas por habitante, número de personal sanitario, número de farmacias, y un largo etcétera, pero en el ámbito de la salud mental que es en el que estoy trabajando, desde Big data apenas he podido hallar ningún repositorio y si la había estaba ya desfasado.
De ahí la necesidad de contactar directamente con los organismos responsables de los gobiernos en el área de la salud mental, para preguntar si tenían repositorio es que se pudiesen utilizar. La respuesta de los distintos departamentos estadísticos y de salud ha sido muy desigual, desde países relativamente pequeños que me informaban sobre que no existe este tipo de estadística y por tanto no me la podían ofrecer, a aquellos que me remitían a sus informes anuales de salud donde presentan análisis y estadísticas globales, sin posibilidad de acceder a los datos para poder trabajar con ellos.

Open Data Chile y Salud Mental

Resaltar la gran colaboración ofrecida por el gobierno de Chile en su apuesta por el Open Govern de Chile, desde donde me han facilitado el repositorio sobre la salud mental de sus habitantes en concreto en lo que respecta a los trastornos de ansiedad.
Los trastornos de ansiedad, con los del estado de ánimo, como la depresión mayor, son de las psicopatologías más frecuentes de las sociedades modernas, muy por delante de otras más graves como el caso de la esquizofrenia.
Algunos cálculos han estimado que el número de casos de personas que padecen trastornos de ansiedad llega al 17,2% en Estados Unidos, viéndose incluso superado por otros países como en el caso de España, que se estima que está alrededor del 13.8% (Ver artículo de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés del 2013 titulado Epidemiología de los trastornos de ansiedad).
En realidad, y tal y como se menciona en el articulo citado, estos datos son estimaciones sobre una muestra de la población, empleando una simple regla de tres, si en cien habitantes hay diez pacientes que sufren trastornos de ansiedad, en el total de la población, supone el 10%. ¿Pero qué pasaría, si fuésemos capaces de obtener el número de pacientes que acuden a consulta por un trastorno de ansiedad?, ya no tendremos que realizar ninguna extrapolación, sabríamos exactamente en esa población cuántos pacientes hay.
Esto es precisamente lo que permite el Big Data, evitar tener que hacer extrapolaciones estadísticas que pueden ser más o menos acertadas, y obtener el dato bruto y exacto del número de paciente de cada psicopatología.
Es cierto que pueden darse casos de pacientes no diagnosticadas, es decir, aquellos que no acuden a consulta, o que no reciben el diagnóstico correspondiente. Con esa salvedad, podemos afirmar que el Big Data en el caso de Chile, ofrece el dato exacto del número de usuarios que han acudido a cada uno de los centros sanitarios de la red chilena de salud, por trastornos de ansiedad.


Mapa de la distribución de los casos de Trastornos de Ansiedad en Chile

Trastorno de Ansiedad en Chile: un ejemplo de Big Data y Salud

En el mapa de la parte superior a estas líneas realizado gracias a la inestimable colaboración de Cartodb se puede ver la incidencia de este trastorno separado en regiones y por fechas, aunque los datos están extraídos por cada ciudad e incluso por cada centro médico, en cuanto al número de pacientes que han acudido, para que sea más didáctico en este post se han presentado por regiones.
Además el Gobierno abierto de Chile ha recogido estos datos año tras año, desde el 2012, superando así una de las limitaciones, la referida a la foto fija que ofrecían otros repositorios, que rápidamente se quedaban anticuados y desactualizados, lo que permite ahora poder ver en evolución del trastorno de ansiedad en cada región.
Pulsando sobre cada una de las fechas, se puede observar cómo regiones que con anterioridad mostraban unos índices de trastornos de ansiedad más reducido han ido incrementándose en el breve período de cuatro años.
En un primer análisis descriptivo se puede informar de que se ha producido un incremento del número de pacientes con trastornos de ansiedad, en todas sus regiones, aunque en la región de Arica y Parinacota se ha producido una disminución en el último año, y en Tarapaca se ha producido un estancamiento en el número de pacientes atendidos.
Por el contrario en algunas regiones se ha llegado casi a triplicar, como en la zona Metropolitana de Santiago, con un incremento de 2,85% en cuatro años, pasando de 2.7196 pacientes en 2010 a 7.7734 en 2013; o en la región de Antofagasta con incremento similar del 2,81%, pasando de 1.575 en 2011 a 4.431 en 2013, o en la región de Valparaiso, con un 2,5%, que pasa de 5.881 casos en 2011 a 15.091 en 2014.
Con respecto a las estadísticas, informar que el porcentaje global de casos reales de trastornos de ansiedad en Chile en 67.025 casos el 2010 suponen un 0,39% de la población total de 17.066.142 de chilenos, y de 168.381 casos en el 2012 supone un 0,96% de la población total de 17.444.799 de chilenos (datos poblacionales obtenidos directamente del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile), de mantenerse este incremento de 0,57% cada dos años, en el 2020 supondrá un 2,85% de la población estimada de 18.896.684 de chilenos, es decir, habría 538.555 habitantes con trastornos de ansiedad todavía muy por debajo del 17,2% de EE.UU. y del 13.8% España.

Limitaciones de Big Data y la Salud Mental

Quizás una de las limitaciones más evidentes del estudio, es precisamente que sólo se recogen datos de los cuatro últimos años, sin incluir el 2014 que todavía se está procesando, además en el primer año de recogida de los datos hay varias regiones que no aportan datos al respecto, por que la serie es incluso más pequeña para ser analizada.
Por lo que siendo conservador, y aplicando el último porcentaje fiable del 2012 del 0,96%, aplicando ese mismo porcentaje a la población prevista del 2020 tendríamos un total de 181.408 chilenos que sufrirán trastornos de ansiedad. Luego se puede afirmar, que lejos de existir una epidemia de ansiedad en Chile, en este país se goza de buena salud mental en lo que se refiere a trastornos de ansiedad.
Al trabajar con poblaciones enteras, como es en este caso, va a haber una gran cantidad de variables que no se tienen en cuenta, por ejemplo, por que en una región se haya producido un decremento del número de casos de pacientes con trastornos de ansiedad, no tiene porque indicar que esos pacientes se han curado, o que en esa población se está realizando algún tipo de programa preventivo para evitar aparición, puede que haya explicaciones de tipo migratorio, produciéndose un trasvase de pacientes de unas regiones a otras.
En este post únicamente se han mostrado resultados globales por regiones, pero los datos permiten crear perfiles de usuarios, en función del género y la edad de los pacientes, y el detalle de la información abarca tanto la ciudad de procedencia de los datos, e incluso el centro hospitalario de atención sanitaria, es decir, se puede conocer el perfil de los usuarios por cada centro sanitario y comprobar dónde se producen incrementos significativos de nuevos casos con los que tomar decisiones administrativas como reforzar el número del personal sanitario que atiende ese centro.


Desde aquí mi agradecimiento al Gobierno de Chile por haber atendido mis requerimientos de datos sobre salud mental y felicitarle por su labor en su política de Gobierno Abierto.

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