¿Existe relación entre el consumo de cafeína durante el embarazo y el T.D.A.?


A pesar de conocer sobre las múltiples consecuencias del T.D.A. (Trastorno por Déficit de Atención) todavía quedan muchas interrogantes al respecto.

Sobre el TDA

Todavía se desconoce sobre un tratamiento que cure el T.D.A., más allá de uno que controla los síntomas como el que actualmente se usa, y que convierte al menor con T.D.A.en un paciente de por vida.
Igualmente se desconoce sobre el origen del T.D.A., algunas teorías señalan que se trata de claves ambientales que afectan en el desarrollo de los primeros años de vida, quizás dado por una sobreexposición a estímulos; otros hablan de un pequeño porcentaje en clave genética; pero el resto, queda en su mayoría inexplicado, a pesar de lo cual no hay que descartar que pueda haberse producido antes de nacer.
El embarazo es considerado como un período sensible para el desarrollo del bebé, y durante el cual se ha observado cómo determinadas circunstancias pueden tener importantes consecuencias en el neonato.
Estas circunstancias pueden ser de tipo genético o sobrevenidas, de estas últimas pueden darse de forma continua o fortuita.
Una de las causas ambientales más estudiadas, debido a sus efectos negativos en el bebé ha sido el síndrome alcohólico fetal, en donde se llegan a producir importantes trastornos que van a acompañar durante el resto de la vida al pequeño.
Este síndrome es producto de la exposición repetida o de una pequeña exposición, pero con una alta dosis de alcohol durante el embarazo, es decir, la ingesta irresponsable de la madre va a poner en riesgo la vida futura del bebé, y puede ser causante de importantes trastornos en el mismo, pero ¿Existe relación entre el consumo de cafeína durante el embarazo y el T.D.A.?


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TDA y embarazo

Esto es lo que ha tratado de averiguarse con una investigación realizada desde el Program in Epidemiology, Federal University of Pelotas junto con el Department of Preventive Medicine, School of Medicine, University of São Paulo (Brasil) cuyos resultados se han publicado en enero del 2017 en la revista científica BMJ Open.
Se trata de un estudio longitudinal iniciado en el 2004 donde se entrevistó sobre la frecuencia del consumo de café durante el embarazo evaluado cada tres meses a cuatro mil doscientas treinta y una madre que habían dado a luz ese año.
Posteriormente se realizó un seguimiento del desarrollo del bebé a los 3, 12, 24 y 48 meses, y con posterioridad a los 6 y 11 años estudiando para detectar sintomatología asociada al T.D.A. empleando para ello el cuestionario estandarizado (D.A.W.B.A.) Development and Well-Being Assessment, además de los criterios del DSM-V y del CIE-10, descartando a gemelos al final se evaluó a tres mil cuatrocientos ochenta y cinco menores.
Se realizó el análisis separando a las madres según su consumo diario de cafeína, menos de 100 miligramos, entre 100 a 299 miligramos y más de 300 miligramos.
Los resultados no muestran diferencias significativas entre el consumo de cafeína durante el embarazo y la presencia de sintomatología de T.D.A. en los menores a los 11 años.


TDA y cafeína

Entre las limitaciones del estudio está el haber basado los datos de consumo de cafeína en las declaraciones de las propias madres sin ningún tipo de control al respecto, igualmente hay que tener en cuenta que las sustancias consumidas pueden tener un efecto diferente según la constitución de la persona, así hay quienes con una copa se emborrachan y otros que necesitan tres o cuatro, lo que informa de un cierto nivel de tolerancia, que en el caso de la cafeína no ha sido tenido en cuenta.
Igualmente, la población objeto de estudio es muy específica, la brasileña cuya tradición cafetera es diferente de otras poblaciones, luego es necesario repetir este estudio antes de poder concluir al respecto.
A pesar de lo cual este estudio trata de dar un poco más de luz sobre las incógnitas que todavía rodean al T.D.A., en especial sobre la hipótesis que este puede producirse antes de que el bebé nazca.
Un último apunte interesante, es que a pesar de no ser el objeto de estudio de esta investigación se informa de diferencias significativas en la presencia de sintomatología de T.D.A. en menores con once años, en función del nivel de estudio de los padres; el nivel de estudio de las madres; la edad de la madre; el consumo de tabaco.
A pesar de no haber sido analizado en profundidad cada una de estas variables, los autores sí señalan sobre las relaciones significativas existentes en la determinación del T.D.A.

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