Entrevista a Dª Laura Tormo, sobre el Suicidio

Entrevista a Dª Laura Tormo quien comparte su experiencia sobre la atención psicológica al suidicio.




– ¿Por qué es importante hablar sobre el suicidio?

El suicidio es un problema que puede ser prevenido no solamente por psicólogos o médicos sino también por docentes, periodistas, sacerdotes y profesionales que no tienen mucho que ver con la salud mental. Algunos de ellos desconocen el potencial de sus trabajos en este asunto; otros sí son conscientes de ello, pero están un poco perdidos. Algo parecido pasa fuera del ámbito laboral.
¿Y si a nuestro alrededor hubiese alguien con intención de poner fin a sus días? No todo el mundo sabe cómo actuar en estos casos. Además de para tomar conciencia e informarse, es necesario tratar este tema abiertamente para combatir el estigma asociado al suicidio y favorecer que las personas con pensamientos suicidas se expresen sin temor a ser juzgadas. Lo que no se habla, permanece oculto y corre el riesgo de no ser detectado.


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– ¿Qué hay de cierto sobre el peligro de hablar del suicidio por los medios de
comunicación?

Hay una parte de verdad y otra de tabú. Los medios de comunicación pueden influir tanto positiva como negativamente en la prevención del suicidio. Es recomendable no informar sobre el método utilizado en un suicidio ni entrar en muchos detalles para evitar un posible incremento de los suicidios producidos por ese método, como se ha visto en varios casos de personas famosas.
Esto no quiero decir que lo mejor es no hablar del suicidio. De hecho, hay evidencias que apuntan a un efecto protector de aquellos artículos que presentan a individuos enfrentándose a situaciones adversas sin recurrir a las conductas suicidas.

– ¿Cuáles son los primeros síntomas a tener en cuenta en relación con el suicidio?

Entre las señales de alarma están las alusiones a la muerte o el suicidio, los comentarios que indiquen desesperanza como “no veo salida”, el aislamiento, el aumento del consumo de alcohol o drogas o cambios bruscos en el estado de ánimo. De todas formas, no es un tema que se haya estudiado mucho.

– ¿Cómo debe de reaccionar los familiares y amigos ante los primeros síntomas del
suicidio?

Si una persona sospecha que alguien de su entorno está pensando en el suicidio, lo primero que tiene que hacer es no quedarse con la duda y preguntar, aunque le dé reparo. No es perjudicial.
Da igual si se pregunta directamente por los pensamientos suicidas o si se da un rodeo. Eso sí, mejor no formular la pregunta con una negación del tipo “¿no estarás pensando en el suicidio?” para no inducir a dar una respuesta negativa.
Si las sospechas se confirman, hay que seguir conversando con la persona calmadamente, para que pueda desahogarse y valorar su situación antes de tomar alguna medida, intentando no juzgar ni dar falsas esperanzas del estilo “seguro que se soluciona”. Si la persona no solo piensa en el suicidio sino que tiene un plan y está buscando los medios, si amenaza con hacerlo o si se cree que el peligro es inminente, hay que avisar al 112 o acompañarlo a urgencias y no dejarle a solas en ningún momento. Si el riesgo no es tan alto, pueden tomarse medidas para limitar el acceso a medios potencialmente lesivos, como pastillas o cuerdas,e instarle a que acuda a un especialista.


– ¿Suele la persona solicitar ayuda sobre el suicidio o suele ser un familiar quien le lleve a
un especialista?

Desgraciadamente, a este tipo de personas les cuesta ir a un especialista. Es posible que recurran a amigos o familiares, y que sean estos los que busquen ayuda, o que se lo callen y que el problema pase desapercibido para la gente de su entorno. Por eso, es necesario estar atentos a las señales de alerta.

– ¿Cómo debe de intervenir un especialista ante el suicidio?

Resulta complicado establecer unas pautas generales de actuación. No es lo mismo dar una primera respuesta en situaciones de emergencia que abordar este problema en una consulta o como orientador en un colegio. En este sentido, la OMS dispone de guías dirigidas a diferentes profesionales. Para los psicólogos clínicos, una lectura recomendable es el protocolo para la detección y manejo inicial de la ideación suicida desarrollado por el Centro de Psicología Aplicada de la Universidad Autónoma de Madrid:
https://www.uam.es/centros/psicologia/paginas/cpa/paginas/doc/documentacion/rincon/protocolo_ideacion_suicida.pdf

– ¿Cuánto tiempo aproximado tarda una intervención con una persona por suicidio?

Depende de las circunstancias de la persona, de la complejidad de sus problemas o del tipo de intervención que se haga. Por ejemplo, en el ámbito de la psicología clínica tienen mucho peso las llamadas terapias cognitivo-conductuales, que pueden oscilar entre 15 y 20 sesiones semanales de alrededor de una hora.




Desde aquí mi agradecimiento a Dª Laura Tormo por habernos acercado al abordaje del suicidio.